La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) emitió el viernes 30 de octubre de 2026 los primeros registros federales de la historia para más de 900 dispensarios de marihuana medicinal con licencia estatal, informó el Departamento de Justicia. La medida, aplicada en siete estados, abre la puerta a beneficios fiscales que el sector llevaba décadas reclamando y marca un giro sustantivo en la política federal de drogas del país del norte.
Según reportó El Comercio Perú, los registros cubren dispensarios con licencia estatal en Alabama, Florida, Mississippi, Dakota del Sur, Texas, Virginia y Virginia Occidental. Las empresas aprobadas no fueron identificadas de momento. El paso es el resultado práctico de la reclasificación federal de la marihuana medicinal impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump.
De la Lista I a la Lista III: qué cambió en la regulación
En abril de 2026, el fiscal general Todd Blanche firmó una orden que trasladó la marihuana medicinal con licencia estatal de la Lista I, reservada para drogas sin uso médico aceptado y con alto potencial de abuso, como la heroína, a la Lista III, sujeta a una regulación menos estricta. AP News reportó que se trata de la primera vez que la agencia antinarcóticos emite registros de este tipo.
La decisión legitimó en gran medida los programas de marihuana medicinal vigentes en los 40 estados que los han adoptado y creó un sistema acelerado para que productores, fabricantes y distributores se registren ante la DEA. Las empresas deben superar una investigación previa al registro y cumplir con requisitos de seguridad, mantenimiento de registros, controles de inventario y otras salvaguardas aplicables a las sustancias controladas.
Blanche sostuvo en el comunicado que la distribución regulada de cannabis para uso médico desde esos establecimientos ayudará a garantizar un acceso más amplio al tratamiento del dolor crónico y la seguridad del pueblo estadounidense.
El argumento fiscal: terminar con un impuesto disfuncional
Para una lectura liberal, el punto más relevante de esta reforma es el fiscal. Durante décadas, las empresas de cannabis con licencia estatal no pudieron deducir gastos comerciales normales, como publicidad, alquiler o costos laborales vinculados a las ventas, en sus impuestos federales, porque operaban con una sustancia clasificada como ilegal a nivel federal. El sector ha descrito esa carga como financieramente devastadora.
El registro ante la DEA allana el camino para corregir esa distorsión. Se trata, en esencia, de normalizar el tratamiento tributario de una industria legal en 40 estados, pero penada por una clasificación federal anacrónica. La coherencia regulatoria entre niveles de gobierno es una condición básica para la inversión, la formalidad y la competencia; su ausencia castigaba precisamente a quienes operaban dentro de la ley estatal.
Casi otros 7.000 dispensarios, fabricantes y distribuidores de cannabis en todo el país también han solicitado el registro, según una lista publicada por la DEA el viernes, lo que sugiere que la demanda de formalización supera con crezas la primera tanda de aprobaciones.
Una victoria reconocida por los defensores de los pacientes
Steph Sherer, fundadora de la organización Americans for Safe Access, señaló que los registros se emitieron apenas días antes del 30º aniversario de la legalización del uso médico de la marihuana en California, el primer estado en aprobarla.
Por primera vez, el gobierno federal está reconociendo y registrando los dispensarios de cannabis medicinal que los pacientes lucharon por establecer, manifestó Sherer. Añadió que se trata de una enorme victoria para el acceso de los pacientes y una oportunidad para seguir avanzando sobre la base de 30 años de progreso.
Las dudas que quedan sobre la supervisión federal
El avance regulatorio no resuelve todo. La forma en que se regulan las empresas de marihuana medicinal con licencia estatal difiere de cómo se supervisa a la mayoría de las compañías que manejan fármacos de la Lista III, y aún no está claro qué requisitos exactos podría imponer la DEA al cannabis medicinal, según la cobertura de Los Angeles Times.
Abogados del sector han advertido que los reguladores estatales a menudo permitieron que personas con cierto historial delictivo dirijan negocios de marihuana con licencia, como una forma de mitigar los efectos de la guerra contra las drogas. Se desconoce si la DEA mantendrá ese enfoque con las empresas que registre.
Otra incógnita es el cannabis recreativo. Muchos estados han fusionado sus industrias de marihuana medicinal y recreativa, y aunque el gobierno de Trump ha intentado reclasificar la marihuana de manera más amplia, no está definido qué trato recibirá la agencia respecto a las empresas que manejan cannabis para uso adulto.
Chris Lindsey, vicepresidente de políticas y defensa estatal de la Asociación Comercial Estadounidense del Cannabis y el Cáñamo, resumió el clima del sector con una pregunta abierta: qué van a tener que empezar a hacer las empresas que ahora operan en esta categoría.
El mapa de la marihuana en Estados Unidos
Dos docenas de estados, además de Washington D.C., han autorizado el uso recreativo para adultos; 40 cuentan con sistemas de marihuana medicinal y otros ocho permiten cannabis con bajo contenido de tetrahidrocannabinol o aceite de cannabidiol para uso médico. Solo Idaho y Kansas prohíben la marihuana por completo.
Para los observadores de la política de drogas en América Latina, el caso estadounidense plantea una lección directa: las reformas graduales, ancladas en evidencia médica y en criterios fiscales racionales, avanzan más que las prohibiciones absolutas que solo expanden los mercados informales.
Preguntas frecuentes
¿Qué anunció la DEA el 30 de octubre de 2026?
La DEA emitió por primera vez registros federales para más de 900 dispensarios de marihuana medicinal con licencia estatal en siete estados: Alabama, Florida, Mississippi, Dakota del Sur, Texas, Virginia y Virginia Occidental.
¿Por qué importa la reclasificación de la marihuana a la Lista III?
Permite que las empresas del sector deduzcan gastos comerciales normales en sus impuestos federales y legitimó los programas de marihuana medicinal de los 40 estados que los han aprobado.
¿Cuántas empresas más solicitan el registro ante la DEA?
Cerca de 7.000 dispensarios, fabricantes y distribuidores adicionales han solicitado el registro federal, según una lista publicada por la DEA el 30 de octubre de 2026.
