Cámaras de Flock Safety y control migratorio: ¿dónde están los límites del rastreo vehicular?
El debate sobre el uso de tecnología de vigilancia por parte de las autoridades ha vuelto a la agenda pública en Estados Unidos. La empresa Flock Safety, dedicada a la instalación de cámaras lectoras de matrículas, ha sido objeto de escrutinio por la posible utilización de sus datos para rastrear a inmigrantes. Aunque la compañía niega un acceso directo por parte del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), las investigaciones periodísticas han revelado vías indirectas que podrían permitir ese uso.
¿Cómo funciona la red de cámaras de Flock Safety?
Las cámaras de Flock Safety son lectores automáticos de placas (ALPR) que registran información de cada vehículo que pasa frente a ellas. El sistema captura el número de placa, la fotografía del vehículo, la marca, el modelo, el color y otras características visibles, junto con la fecha, la hora y la ubicación exacta de la detección. Además, puede señalar coincidencias con listas policiales de vehículos buscados.
Las agencias policiales locales que contratan estos servicios pueden realizar búsquedas por placa, vehículo o recorrido dentro del período de retención de datos, que habitualmente es de 30 días, aunque algunos contratos pueden extender ese plazo.
¿Pueden los datos de Flock Safety utilizarse para rastrear inmigrantes?
La respuesta corta es que sí, aunque con matices importantes. Flock Safety afirma que ICE no tiene acceso directo a sus sistemas y que la empresa no comparte datos con esa agencia por iniciativa propia. Sin embargo, la información puede llegar a manos de las autoridades migratorias a través de las agencias locales que administran la red.
Una agencia policial local puede, según sus políticas y la legislación aplicable, colaborar con autoridades federales o realizar búsquedas en su nombre. Esto significa que, si una agencia local tiene un vehículo vinculado a una persona de interés para ICE, los datos de las cámaras pueden utilizarse para localizarlo.