Rebeca Escribens y el arte de reinventarse: lecciones de resiliencia desde el escenario
La actriz y conductora peruana Rebeca Escribens ha dado un paso significativo en su carrera con la publicación de su primer libro de memorias, El derecho de renacer, y el próximo estreno de su unipersonal No soy una señora. Más allá del ámbito artístico, su historia plantea reflexiones relevantes sobre la resiliencia individual, la gestión emocional y la capacidad de transformar la adversidad en oportunidad, valores que resuenan con una visión liberal de la autonomía personal.
¿Qué representa el libro de Rebeca Escribens?
La obra aborda el duelo, el crecimiento personal y la reinvención tras momentos difíciles. En conversación con Infobae Perú, Escribens explicó que el proceso de escritura le permitió aceptar su vulnerabilidad y prepararse para su primer espectáculo unipersonal, un desafío que asume con entusiasmo y realismo.
Desde su adolescencia, la artista ha utilizado la escritura como medio de expresión. “Desde que aprendí a escribir, siempre me gustó expresar lo que sentía”, señaló. El año pasado decidió retomar esos textos y convertirlos en un proyecto que complementa su show, previsto para presentarse en septiembre y octubre.
La resiliencia como motor de transformación personal
El libro no busca exponer su vida privada, sino compartir su arte para que el público opine libremente. Su hermana fue clave para animarla a publicar, bajo la premisa de que compartir experiencias crea comunidad y aligera las cargas emocionales. En el texto, Escribens aborda el duelo en todas sus formas, incluyendo el paso abrupto de la adolescencia a la maternidad temprana.
La artista recuerda que tuvo a su primer hijo, Diego, a los 17 años, en un contexto complicado por la enfermedad de su madre. Su segundo embarazo ocurrió en una etapa más estable, aunque estuvo marcado por su primera depresión tras la pérdida materna. Ambas experiencias impactaron profundamente en su desarrollo emocional.
¿Cómo influyó la pérdida de sus padres en su carrera?
La pérdida de sus padres fue un punto de inflexión. Escribens comenta que el sentimiento de orfandad no depende de la edad y genera un vacío difícil de superar. Reconoció que no poder comunicarse con ellos es doloroso y que esa ausencia transforma la forma en que se percibe la vida, requiriendo tiempo para reconstruirse.
Con humor, imagina que su padre le diría: “Espero que no hables de mí, porque si hablas de mí te cobro”. Su madre, en sueños, le ha mostrado su orgullo.
El unipersonal: un ejercicio de autonomía y confianza
La preparación de No soy una señora avanza con entusiasmo y nerviosismo. Escribens reconoce que este es su primer emprendimiento personal y que está aprendiendo a confiar en sí misma para no dejar que las dudas la paralicen. Confesó que le genera ansiedad que el espectáculo tenga buena acogida y que se mantenga por años.
En la producción, trabaja junto a un equipo de confianza, entre ellos su hermana Milagros Valladares, y profesionales como Ítalo Carrera, Renato Bonifaz y Raúl Suazo. Destacó la importancia de este respaldo para sentirse segura en el proyecto.
El unipersonal se presentará los días 24, 25 y 26 de septiembre, y 1, 2 y 3 de octubre, fechas elegidas en homenaje a sus padres, ya que septiembre y octubre corresponden a sus cumpleaños.
Preguntas frecuentes sobre el proyecto de Rebeca Escribens
¿Cuál es el mensaje central del libro?
El mensaje central es que la vulnerabilidad y el duelo pueden transformarse en fortaleza mediante la expresión artística y el apoyo comunitario.
¿Qué papel juega la terapia en su proceso?
La terapia fue fundamental para que Escribens saliera de un círculo de inseguridad y aceptara su forma única de hacer las cosas.
¿Qué se puede esperar del unipersonal?
El espectáculo combina canto, baile y actuación, con músicos y bailarines en vivo, y promete mostrar el lado menos conocido de la artista cuando se apagan las cámaras.