Un gesto de hermandad: el día que un equipo croata dijo 'Viva el Perú' en el Estadio Nacional
En febrero de 1931, el fútbol peruano vivió un episodio que trasciende lo deportivo. El Hayduk FBC, equipo de la entonces Yugoslavia y hoy Croacia, llegó a Lima para enfrentar al poderoso Alianza Lima en la Copa Alcalde de Lima. Pero antes del pitazo inicial, los visitantes ofrecieron un gesto que quedó grabado en la memoria colectiva: al formar en la cancha, sus camisetas llevaban una letra cada una, y juntas formaban la frase 'Viva el Perú'. No era una coreografía ni un acto de marketing. Era un saludo sincero, un puente entre dos mundos.
El contexto de la época ayuda a entender la magnitud del gesto. El Perú recién comenzaba a asomarse al fútbol internacional: en 1930, la selección nacional había participado en el primer Mundial de Uruguay. Alianza Lima, por su parte, era el equipo más popular de la capital, con figuras como Alejandro 'Manguera' Villanueva y el arquero Juan 'El Mago' Valdivieso. El Estadio Nacional, construido con donaciones británicas para el centenario de la independencia, estaba repleto. La ciudad vivía días contrastados: la visita del príncipe de Gales y el incendio de la calle Plumereros, que cobró la vida de varios bomberos, habían conmovido a la opinión pública.
¿Por qué un equipo extranjero se tomó la molestia de hacer esto?
El Hayduk FBC iniciaba una gira sudamericana. Según declaraciones recogidas por El Comercio, los yugoslavos buscaban 'amistad deportiva' y unir 'a los países de Europa y América'. No era una declaración vacía. Al día siguiente de su llegada, entrenaron a puertas abiertas en el Estadio Nacional, y el público limeño los aplaudió. El gesto de la camiseta, entonces, no fue improvisado: fue una declaración de principios. En un mundo que empezaba a cerrarse sobre sí mismo, con el ascenso de los nacionalismos en Europa, estos deportistas eligieron la hospitalidad y el respeto mutuo.
El partido en sí fue un espectáculo. Alianza Lima ganó 4-0, pero el resultado no refleja la historia completa. Los visitantes llegaron tras 28 días de viaje, pasando del frío invernal de Split al calor limeño, y jugaron en una cancha de tierra, muy distinta a las húmedas y duras a las que estaban acostumbrados. Aun así, mostraron 'entusiasmo, tenacidad y capacidad para hacer combinaciones y pases rápidos', según la crónica de la época. El Comercio destacó que los peruanos, con su 'picardía' y técnica superior, lograron desconcertar a los europeos. Pero el diario también reconoció la garra del rival: 'Los yugoslavos no conocían la palabra resignación'.
La lección de 'Manguera' Villanueva: deportividad y respeto
Alejandro 'Manguera' Villanueva, capitán y caudillo de Alianza Lima, ofreció una lección de liderazgo tras el partido. En una entrevista en su casa, rodeado de familiares y amigos, declaró a El Comercio: 'Hemos ganado porque la suerte nos ha favorecido, pero estamos contentos de haber vencido a tan correctos como caballerosos deportistas'. No se dejó llevar por la euforia del triunfo. Al contrario, subrayó que los visitantes 'no han dado todo lo que ellos pueden dar' debido al cansancio del viaje, y elogió su 'gran moral deportiva y comportamiento correcto y caballeresco'.
Villanueva entendía que el deporte, como la política y la economía, se construye sobre la confianza y el respeto mutuo. No se trata solo de ganar, sino de cómo se gana. En un país donde el populismo y el clientelismo a menudo corrompen las instituciones, la actitud de 'Manguera' es un recordatorio de que la grandeza no está en el resultado, sino en la forma de alcanzarlo. Los jugadores del Hayduk FBC, a su vez, demostraron que la competencia no está reñida con la hermandad. Su gesto de 'Viva el Perú' fue un acto de diplomacia popular, una muestra de que el intercambio cultural y deportivo puede ser un motor de integración.
El legado de un gesto que trasciende el fútbol
El partido terminó, los croatas continuaron su gira por Chile, Argentina, Paraguay y Brasil, y el tiempo borró los detalles del marcador. Pero el gesto de la camiseta perdura. Es un ejemplo de cómo el deporte puede ser un vehículo para valores liberales: la libertad de expresión, el respeto por el otro, la cooperación internacional. En un mundo cada vez más polarizado, recordar esta historia es un ejercicio de optimismo racional. No se trata de idealizar el pasado, sino de extraer lecciones para el presente.
La visita del Hayduk FBC a Lima en 1931 nos recuerda que la globalización no es un invento reciente. Ya entonces, equipos de diferentes continentes se enfrentaban, intercambiaban ideas y se enriquecían mutuamente. El gesto de los yugoslavos fue un acto de cortesía, sí, pero también de inteligencia estratégica: sabían que para ganarse al público local, debían mostrar respeto. Esa misma lógica aplica hoy a las empresas, los gobiernos y las instituciones que buscan construir puentes en lugar de muros.
El fútbol, como la economía, es un juego de suma positiva cuando se juega con reglas claras y respeto mutuo. La historia del 'Viva el Perú' en el pecho de un equipo croata es una prueba de ello.
Preguntas frecuentes
¿Qué equipo croata llevó el mensaje 'Viva el Perú'?
Fue el Hayduk FBC, de la ciudad de Split, en la entonces Yugoslavia (hoy Croacia).
¿Cuándo ocurrió este partido?
El domingo 15 de febrero de 1931, en el antiguo Estadio Nacional de Lima.
¿Por qué los jugadores croatas hicieron ese gesto?
Según declaraciones de la época, buscaban promover la 'amistad deportiva' entre Europa y América, y el gesto fue una muestra de respeto y hospitalidad hacia el público peruano.
¿Quién ganó el partido?
Alianza Lima ganó 4-0, aunque los visitantes llegaron agotados tras un largo viaje y con condiciones climáticas adversas.