Pepe Selem, el peruano más fuerte del mundo, entrena a los 61 años arrastrando camiones previo al Sudamericano y Mundial de Powerlifting
Pepe Selem tiene 61 años y sigue demostrando que la fuerza física puede ser una metáfora de la disciplina personal y la superación constante. El campeón iberoamericano de powerlifting se prepara para dos grandes citas internacionales: el Campeonato Sudamericano en Chile, el 26 de septiembre, y el Campeonato Mundial en Nevada, Estados Unidos, del 14 al 26 de octubre. En ambas competencias representará al Perú en la categoría de hasta 93 kilos, un escenario donde buscará confirmar que la edad no es un límite cuando existe un proyecto de vida claro.
Su entrenamiento no se limita a las barras con discos. Selem incorpora el arrastre de camiones como parte de su rutina, una práctica que combina fuerza, potencia y resistencia, y que se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de su preparación. Esta metodología, poco convencional, refleja una filosofía que trasciende el deporte: la capacidad de enfrentar obstáculos de gran magnitud con método y constancia.
Una carrera forjada en la disciplina y la fe
La relación de Selem con las pesas comenzó en su juventud, cuando también practicaba ballet. Sin embargo, fue a los 35 años cuando decidió orientar su entrenamiento hacia el desarrollo de la fuerza, una decisión que transformó su vida. Desde entonces, ha ganado campeonatos nacionales e internacionales, y se consagró campeón iberoamericano, un título que le abrió las puertas de competencias fuera del país.
“Gané muchos campeonatos nacionales e internacionales, fui considerado entre los más fuertes, pero siempre sentía que algo me faltaba y no sabía cómo llenarlo hasta que conocí al entrenador de entrenadores que me hizo un campeón dentro y fuera de las competencias. Su nombre es Jesús”, cuenta Selem.
Esta dimensión espiritual es clave en su discurso. Para Selem, la verdadera fortaleza no se mide solo en kilos levantados, sino en la resiliencia diaria. Una visión que ha compartido en charlas motivacionales donde aborda la disciplina, la fe, la espiritualidad y los valores familiares, convirtiendo su experiencia deportiva en una herramienta para inspirar a otros.
¿Qué representa la historia de Pepe Selem para el debate liberal?
El caso de Selem es un ejemplo de cómo el esfuerzo individual, la autogestión y la constancia pueden generar resultados extraordinarios, incluso en contextos donde el Estado no interviene. Su historia encarna los valores del liberalismo: la responsabilidad personal, la búsqueda de la excelencia y la libertad de elegir el propio camino. En un país donde a menudo se debate el rol del Estado en el desarrollo deportivo, Selem demuestra que la iniciativa privada y la disciplina personal son motores poderosos de logro y reconocimiento internacional.
Además, su participación en el programa “Súper Humanos”, donde fue seleccionado entre más de un centenar de participantes de distintos países, evidencia que el mérito individual puede ser reconocido más allá de las fronteras, sin necesidad de subsidios ni protecciones artificiales.
¿Cuáles son los próximos desafíos de Pepe Selem?
Antes de viajar a Chile, Selem participará en el Truckers Day, el “Día del Camionero”, que se realizará el 19 y 20 de septiembre en el Arena Monumental, en Ate. Allí compartirá una jornada con los hombres y mujeres que viven del transporte, un sector vital para la economía peruana. Posteriormente, competirá en el Sudamericano de Chile y el Mundial de Nevada, dos oportunidades para reafirmar su vigencia en el powerlifting internacional.
La historia de Selem es un recordatorio de que el éxito no es casualidad, sino el resultado de decisiones conscientes y trabajo constante. En un mundo que a menudo busca atajos, su ejemplo invita a reflexionar sobre el valor del esfuerzo sostenido y la capacidad humana de superar límites, incluso a los 61 años.