Senadores acreditados: el bicameralismo regresa al Perú
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) entregó este jueves las credenciales a los 60 senadores electos para el periodo 2026-2031, completando el primer paso formal hacia la reinstalación del Congreso bicameral, prevista para el 26 de julio. Tras más de tres décadas de ausencia, la Cámara Alta vuelve a formar parte de la arquitectura institucional peruana con el mandato de fortalecer el debate legislativo y contribuir al equilibrio entre poderes.
¿Qué significado institucional tiene el retorno del Senado?
La ceremonia, realizada en el auditorio del Colegio Médico del Perú en Miraflores, estuvo encabezada por el presidente del JNE, Roberto Burneo, y contó con la presencia del presidente electo José María Balcázar, así como de la presidenta del Reniec, Carmen Velarde, y el jefe interino de la ONPE, Bernardo Pachas. Burneo subrayó que el país recupera una cámara de revisión después de más de 31 años, un espacio que deberá servir para elevar la calidad de la deliberación parlamentaria y contrarrestar las improvisaciones legislativas que caracterizaron al unicameralismo.
Desde una perspectiva liberal, la reinstauración del Senado representa una oportunidad para restituir un mecanismo de frenos y contrapesos dentro del sistema democrático. La experiencia comparada de las democracias consolidadas sugiere que la bicameralidad, cuando está bien diseñada, reduce el riesgo de mayorías ocasionales que alteren marcos normativos esenciales y protege la coherencia institucional de largo plazo. El desafío ahora es que esta nueva configuración no replique los vicios del congreso unicameral saliente, marcado por la fragmentación y la captura partidaria de las agendas públicas.
¿Cómo queda conformada la nueva Cámara Alta?
De los 60 escaños senatoriales, 30 fueron elegidos por distrito único nacional y otros 30 por distrito electoral múltiple. La composición aprobada por el JNE incluye a 44 hombres y 16 mujeres, una ratio que evidencia que la paridad sigue siendo una asignatura pendiente en la representación política peruana.
La distribución de escaños dibuja un mapa político con Fuerza Popular como fuerza dominante, con 22 representantes. Le siguen Juntos por el Perú, con 14 curules; Renovación Popular, con 8; Partido del Buen Gobierno, con 7; Obras, con 5, y Ahora Nación, con 4. Esta configuración sugiere que el Senado será un espacio de negociación obligada, donde ninguna fuerza tendrá mayoría absoluta por sí sola. Para los defensores del libre mercado y la gobernabilidad racional, la ausencia de una mayoría automática puede ser tanto una garantía de moderación como un riesgo de parálisis si los bloques priorizan la obstruction sobre el consenso.
Las ausencias que revelan tensiones políticas
La ceremonia de acreditación estuvo marcada por la ausencia de varios legisladores electos. El caso más revelador fue el de Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular, quien no asistió al acto y envió una carta a la Oficialía Mayor del Congreso ratificando su decisión