Óscar Arriola deja la PNP: balance de 342 días de gestión entre cifras y cuestionamientos
El comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Óscar Arriola, anunció su pase al retiro tras 342 días al frente de la institución, en un contexto de crisis de seguridad ciudadana y fuertes críticas políticas. Su salida, confirmada la noche del domingo, se produce después de que diversas bancadas del Congreso impulsaran su remoción y de que se evidenciaran inconsistencias en las investigaciones por el asesinato de cuatro personas en Trujillo y el secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla.
El balance de su gestión, sin embargo, presenta un panorama mixto. Según datos del Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, entre enero y julio de 2026 se registraron 492.964 denuncias por delitos a nivel nacional. Las extorsiones cayeron un 25% respecto al mismo periodo de 2025 (12.174 frente a 16.202), los homicidios se redujeron un 23,9% (1.459 casos frente a 1.918) y los secuestros bajaron un 11% (622 frente a 696). No obstante, Lima Metropolitana concentró un aumento del 19% en secuestros, con 275 casos.
¿Qué indicadores mejoraron y cuáles preocupan?
El incremento de operativos policiales fue notable: se pasó de 668.851 entre enero y julio de 2025 a 707.507 en el mismo periodo de 2026. Como resultado, se desarticularon 8.513 bandas criminales y 141 organizaciones criminales, y se detuvo a 8.349 extranjeros y 153.714 peruanos. Además, se incautaron 94.864 kilos de droga y 8.508 armas.
Sin embargo, los detenidos extranjeros cayeron un 11,9% y los peruanos un 10,3%, lo que sugiere que el esfuerzo operativo no se tradujo en una mayor captura de criminales. Expertos consultados advierten que las cifras oficiales deben interpretarse con cautela, pues una reducción en denuncias no implica necesariamente una disminución del delito, especialmente en extorsiones, donde la cifra negra es alta.
¿Qué retos enfrenta Fredy López al asumir la PNP?
Fredy López Mendoza asume la Comandancia General en un escenario complejo. Carlos Tuse, exjefe de Seguridad del Estado, señala que recibe una institución cuestionada por los altos índices de inseguridad y la violencia criminal. Frank Casas, experto en seguridad, advierte que no habrá luna de miel: la sociedad civil, los transportistas, bodegueros y artistas, junto con el Congreso, presionarán por resultados inmediatos.
Para Casas, los tres frentes prioritarios son: mejorar la gestión de recursos, reorganizar al personal para fortalecer la investigación criminal y combatir la corrupción interna. Propone recuperar efectivos especializados para la DIRINCRI y las DEPINCRI, y fortalecer la Dirección Contra la Corrupción de la PNP con equipamiento y acceso a sistemas de inteligencia.
¿Es suficiente la reducción de delitos para hablar de mejora?
El exministro del Interior Wilfredo Pedraza es contundente: la caída en denuncias no equivale a una reducción real del delito. “La reducción de denuncias de extorsión no significa en lo absoluto una reducción de la comisión de estos delitos”, afirma. Pedraza sostiene que los indicadores sirven como referencia coyuntural, pero no permiten afirmar que la seguridad esté mejorando.
Además, persisten dudas sobre el control de armas, municiones y explosivos en manos de organizaciones criminales, así como sobre el mercado ilegal de celulares y chips usados para extorsiones. La falta de claridad metodológica en los registros también genera reparos entre los especialistas.
¿Qué papel juega el Ejecutivo en la nueva gestión?
Tuse considera que el respaldo del Ejecutivo será determinante. “Para que el general López tenga éxito, el Ejecutivo tiene que garantizar, además del apoyo político, presupuestal y logístico, la autonomía que requiere el trabajo policial”, señala. También plantea cambios en el INPE y reducir los cargos de confianza para fortalecer la carrera penitenciaria.
Casas, por su parte, enfatiza que ningún sol transferido a la PNP debería volver al MEF por falta de gestión. La eficiencia y transparencia en el uso de recursos será clave para recuperar la confianza ciudadana.
¿Qué se espera de la reorganización interna?
Tuse aboga por reducir la “atomización” de la PNP, que cuenta con numerosos grupos especiales. Propone concentrar al personal en tres o cuatro bloques: prevención en regiones policiales, investigación en la DIRINCRI, seguridad en la Dirección de Seguridad del Estado y operaciones en la Dirección Nacional de Operaciones Especiales. Esta reorganización, sostiene, es esencial para la unidad y la confianza institucional.
Casas añade que López deberá reducir la confrontación con el Ministerio Público y enfocarse en territorios donde ya existen investigaciones avanzadas. La coordinación interinstitucional será vital para enfrentar el crimen organizado.
Preguntas frecuentes sobre el cambio de mando en la PNP
¿Por qué renunció Óscar Arriola?
Arriola anunció su pase al retiro tras 342 días de gestión, en medio de cuestionamientos por inconsistencias en investigaciones de alto perfil y presión del Congreso. Su salida se oficializó la noche del domingo, y será relevado por el teniente general Fredy López Mendoza.
¿Cuáles son los principales indicadores de criminalidad durante su gestión?
Entre enero y julio de 2026, las extorsiones cayeron un 25%, los homicidios un 23,9% y los secuestros un 11% a nivel nacional. Sin embargo, Lima Metropolitana registró un aumento del 19% en secuestros.
¿Qué retos enfrenta Fredy López?
López deberá fortalecer la investigación criminal, reorganizar la estructura policial, combatir la corrupción interna y recuperar la confianza ciudadana, todo bajo una fuerte presión política y social por resultados inmediatos.