Estado admite petitorios mineros en Nanay pese a veda vigente
El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) ha admitido a trámite dos petitorios mineros en la cuenca del río Nanay, pese a que el Decreto Supremo 022-2024-EM suspende expresamente esta actividad hasta noviembre de 2026. La decisión afecta la principal fuente de agua potable de Iquitos, genera inseguridad jurídica y evidencia una grave contradicción institucional dentro del propio Estado.
¿Por qué Ingemmet admitió petitorios contra la normativa vigente?
Los expedientes Achuny y Jaguar Dorado, presentados en noviembre de 2025, fueron aceptados por la autoridad minera ignorando la veda vigente por razones de salud y seguridad. Karina Garay, abogada del Observatorio de Minería Ilegal (OMI), señala que esta admisión constituye una vulneración de una norma de cumplimiento obligatorio.
El decreto establece una prohibición expresa por razones de seguridad y salud de la población de Loreto. Por ello, que una institución del propio Estado admita estos petitorios constituye una grave vulneración de una norma de cumplimiento obligatorio y genera un precedente preocupante, debiendo cualquier trámite o autorización en ilegal.
Por su parte, José Manuyama, coordinador del Comité de Defensa del Agua de Iquitos, critica la incoherencia funcional que pone en riesgo a 500.000 personas dependientes de esta fuente hídrica.
Es una burla a la población. A las 500.000 personas que dependen del río Nanay. Es increíble como funcionarios dentro del Estado terminan desconociendo sus propias funciones y normativas y poniendo en riesgo una vez más la vida de la gente.
¿Qué marco legal protege la cuenca del río Nanay?
La gobernanza ambiental de la cuenca descansa en múltiples disposiciones de carácter regional y nacional. La Ordenanza Regional 006-2003-CR/RL declara la zona como área de exclusión para actividades de extracción minera. A esto se suma la protección de la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana, espacio que resguarda ecosistemas frágiles y especies endémicas.
El decreto supremo en cuestión refuerza estas barreras legales, pero su incumplimiento por parte de una entidad estatal revela una fractura en el estado de derecho y en la coherencia de las políticas públicas. La admisión de estos petitorios socava la previsibilidad regulatoria que requiere toda inversión responsable.
¿Cómo responde el Estado frente a la emergencia hídrica?
La inacción gubernamental contrasta con la realidad regional. La Dirección Regional de Energía y Minas de Loreto solicitó ampliar el estado de emergencia para combatir la minería en la cuenca del Nanay, pero el Gobierno central mantiene silencio. Esta desconexión entre el nivel central y el regional refleja una gobernanza ineficaz, donde las declaraciones de emergencia no se traducen en acciones administrativas coordinadas ni en respeto por la institucionalidad.
Antecedentes judiciales y defensa del estado de derecho
La disputa por el Nanay ya cuenta con respaldo judicial. En agosto de 2024, el Primer Juzgado Civil de Loreto declaró fundada en parte una demanda de amparo contra el otorgamiento de concesiones superpuestas, reconociendo riesgos para el derecho al agua y a un ambiente sano. La Sala Civil de Loreto confirmó este criterio en enero de 2025.
Frente a la reciente admisión de las solicitudes Achuny y Jaguar Dorado, se ha presentado una oposición administrativa que solicita la nulidad de ambos procedimientos por contravenir las restricciones vigentes. La autoridad correspondiente tiene un plazo de 30 días calendario para evaluar este recurso. La decisión final marcará un precedente sobre el respeto a las instituciones y la seguridad jurídica en el país.
¿Hasta cuándo rige la prohibición de petitorios mineros en el Nanay?
El Decreto Supremo 022-2024-EM establece la suspensión del otorgamiento de petitorios mineros en la cuenca del río Nanay hasta el 22 de noviembre de 2026.
¿Qué petitorios mineros fueron admitidos irregularmente por Ingemmet?
Ingemmet admitió a trámite los petitorios Achuny y Jaguar Dorado en noviembre de 2025, contradiciendo la veda vigente destinada a proteger el agua de Iquitos.