La nueva gestión de Conar evalúa costos del VAR y busca restaurar credibilidad arbitral
La designación de Juan Manuel Sulca como presidente de la Comisión Nacional de Árbitros (Conar) plantea interrogantes sobre la viabilidad económica y operativa del sistema VAR en el fútbol peruano, evidenciando las tensiones entre modernización tecnológica y restricciones presupuestarias que caracterizan la gestión deportiva nacional.
Análisis costo-beneficio del VAR
Sulca, quien retoma el cargo tras su gestión 2020-2021, adopta un enfoque pragmático respecto a la implementación del VAR: "Hay que ver un tema de costos y presupuesto que hay que analizar". Esta declaración refleja una aproximación técnica a la toma de decisiones, priorizando la sostenibilidad financiera sobre consideraciones mediáticas.
La publicación de audios VAR, medida que generó transparencia pero también controversias, queda supeditada a evaluaciones presupuestarias. Esta posición sugiere un cambio hacia criterios de eficiencia administrativa, alejándose de políticas populistas que privilegian la espectacularización sobre la funcionalidad institucional.
Desafíos estructurales del arbitraje
Los problemas identificados por Sulca revelan deficiencias sistémicas: deudas pendientes con árbitros, entrenamiento en espacios inadecuados y cuestionamientos sobre imparcialidad. Estos elementos configuran un escenario que requiere reformas profundas en lugar de soluciones cosméticas.
La estrategia de "puertas abiertas" propuesta por el nuevo presidente busca institucionalizar el diálogo con los clubes, transformando reclamos públicos en procesos de retroalimentación constructiva. Esta aproximación privilegia la gobernanza transparente sobre la confrontación mediática.
Modernización vs. recursos limitados
El caso del VAR ilustra un dilema recurrente en instituciones peruanas: la tensión entre aspiraciones modernizadoras y limitaciones presupuestarias. La evaluación costo-beneficio propuesta por Sulca representa un ejercicio de racionalidad administrativa necesario para la sostenibilidad del sistema.
La credibilidad arbitral, identificada como prioridad por Sulca, depende menos de innovaciones tecnológicas que de procesos transparentes y consistentes. Esta perspectiva privilegia la calidad institucional sobre la adopción acrítica de tecnologías costosas.
La gestión de Conar bajo Sulca enfrentará el desafío de equilibrar modernización, transparencia y eficiencia presupuestaria, elementos fundamentales para una administración deportiva profesional que responda a estándares internacionales sin comprometer la sostenibilidad financiera.