Un vecino rocoso a 25 años luz: el exoplaneta que reabre el debate sobre la habitabilidad
Un nuevo estudio astronómico ha devuelto el foco de atención a GJ 3378b, una supertierra situada a solo 25 años luz de distancia que, según datos corregidos, reúne condiciones excepcionales para ser un mundo rocoso y potencialmente habitable. Publicado en The Astrophysical Journal, el trabajo reduce drásticamente la masa estimada del exoplaneta y ajusta su período orbital, transformando la percepción de este vecino cósmico y posicionándolo entre los candidatos más prometedores para buscar vida fuera del Sistema Solar.
¿Qué sabemos del exoplaneta GJ 3378b?
El astrofísico Paul Robertson, de la Universidad de California en Irvine, lideró la investigación y destacó la relevancia de la proximidad del sistema. “Este es emocionante. Es uno de nuestros vecinos cósmicos más cercanos. Veinticinco años luz parecen una gran distancia, pero, si se compara con los cerca de 100.000 años luz que mide la Vía Láctea, prácticamente está al lado de nosotros”, explicó. “Nuestro lema es ‘seguir el agua’. Es lo único que necesita todo ser vivo conocido en la Tierra”.
GJ 3378b orbita una estrella enana roja en la constelación de Camelopardalis. Debido al menor tamaño y temperatura de este astro respecto al Sol, su zona habitable es muy cercana. Las observaciones con el instrumento Habitable-zone Planet Finder (HPF) y el espectrómetro NEID corrigieron su período de traslación: ahora se sabe que tarda exactamente 21,45 días, en lugar de los 25 días estimados inicialmente.
Un cambio de masa que redefine su naturaleza
Esta revisión modificó radicalmente la masa calculada del cuerpo celeste. El hallazgo original de 2024 le asignaba 5,26 veces la masa terrestre, una escala propia de los minineptunos. Sin embargo, los análisis actuales redujeron ese valor a 2,3 masas terrestres. Este cambio eleva significativamente la probabilidad de que GJ 3378b sea una supertierra sólida, descartando la posibilidad de una densa atmósfera gaseosa.
Los astrofísicos obtuvieron los datos mediante el método de velocidad radial, que mide los sutiles bamboleos estelares causados por la gravedad planetaria. Robertson explicó que el HPF opera con luz infrarroja porque las enanas rojas irradian principalmente en esa banda. “Colocamos un espectrómetro infrarrojo en un telescopio de 10 metros, lo que nos proporciona una mayor capacidad de captación de luz para observar estas estrellas tenues”, puntualizó.
¿Por qué este exoplaneta podría ser más habitable de lo que se pensaba?
El tamaño reducido del exoplaneta incrementa la probabilidad de una estructura rocosa, en lugar de una superficie gaseosa densa. Al ubicarse en la zona habitable conservadora, el cuerpo celeste reúne los requisitos básicos para la permanencia de agua líquida superficial, siempre que cuente con los gases atmosféricos adecuados.
“Esta supertierra recibe alrededor del 90% de la radiación de su estrella anfitriona que la Tierra recibe del Sol, por lo que está justo en el punto ideal”, afirmó Robertson. No obstante, los especialistas advierten que este factor climático no garantiza el desarrollo biológico, pues aún se desconoce si el entorno mantiene una capa gaseosa estable.
La proximidad a su estrella enana roja expone al astro a ráfagas de radiación capaces de erosionar su atmósfera, situándolo en la llamada frontera cósmica (cosmic shoreline). Ante este desafío, los futuros telescopios gigantes buscarán evidencias de gases compatibles con organismos vivos. “El objetivo final son las biofirmas. Queremos saber con certeza: ¿Estamos solos en el universo?”, concluyó Michael Endl, de la Universidad de Texas en Austin.
Preguntas frecuentes sobre GJ 3378b
¿A qué distancia está GJ 3378b de la Tierra?
El exoplaneta se encuentra a 25 años luz, una distancia relativamente corta en términos galácticos, comparable a la de otros sistemas vecinos como Próxima Centauri.
¿Qué método se usó para medir su masa?
Los científicos emplearon el método de velocidad radial, que detecta los movimientos de la estrella causados por la atracción gravitatoria del planeta, combinado con espectrómetros infrarrojos como el HPF.
¿Podría haber vida en GJ 3378b?
Es posible, pero no está confirmado. El planeta se encuentra en la zona habitable y tiene una masa compatible con una superficie rocosa, pero aún se desconoce si posee una atmósfera estable que permita agua líquida.