La delegación peruana en Buenos Aires: entre el protocolo y la oportunidad perdida
La próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se celebrará del 21 de abril al 11 de mayo, presenta a Perú como país invitado de honor. Esta distinción, que debería representar una oportunidad excepcional para proyectar la literatura nacional, revela sin embargo las limitaciones estructurales de nuestras políticas culturales públicas.
Una selección cuestionable desde la transparencia institucional
La Dirección General de Industrias Culturales y Artes del Ministerio de Cultura aprobó, mediante resolución, los criterios técnicos para conformar una delegación de 61 participantes entre autores, editores y especialistas. Si bien la lista incluye nombres reconocidos como Katya Adaui, Alonso Cueto, Renato Cisneros y Jeremías Gamboa, la ausencia de figuras fundamentales como Alfredo Bryce Echenique plantea interrogantes sobre los mecanismos de selección.
La exclusión de Bryce, autor con amplio reconocimiento hispanoamericano y cuyas obras Un mundo para Julius y No me esperen en abril cumplieron aniversarios significativos el año pasado, evidencia una falta de criterio estratégico. En cualquier política cultural racional, un autor de su calibre debería liderar la representación nacional.
El costo de la opacidad en la gestión pública
La Dirección del Libro y la Lectura promete una selección "adecuada, transparente y legítima", pero la realidad contradice estos principios. La falta de transparencia en los criterios de selección y la ausencia de información sobre los especialistas evaluadores genera dudas razonables sobre la idoneidad del proceso.
Más preocupante resulta que algunos autores de primer nivel, como Carmen Ollé, Mario Montalbetti y Fernando Ampuero, hayan declinado participar, ya sea por compromisos previos o por desconfianza hacia la actual gestión gubernamental. Esta situación refleja el deterioro de la confianza institucional en el sector cultural.
Eficiencia vs. clientelismo en las políticas culturales
El uso de recursos públicos para financiar estas delegaciones exige mayor rigor en la selección. La percepción de que la Dirección del Libro y la Lectura opera "como un club social" antes que como una entidad técnica responsable, socava la legitimidad de sus decisiones y el aprovechamiento óptimo de oportunidades internacionales.
La literatura peruana contemporánea atraviesa un momento de notable calidad, especialmente en narrativa. Desaprovechar esta coyuntura por deficiencias en la gestión institucional representa un costo de oportunidad considerable para la proyección cultural del país.
Hacia una reforma necesaria
Pese a las limitaciones señaladas, la gestión actual muestra mejoras respecto a administraciones anteriores. Sin embargo, la modernización del sector cultural requiere mayor profesionalización, criterios técnicos claros y transparencia en los procesos de selección.
La participación peruana en Buenos Aires, más allá de sus deficiencias, mantiene el potencial de generar impacto positivo. No obstante, el episodio ilustra la urgencia de reformar las instituciones culturales para maximizar el aprovechamiento de recursos públicos y oportunidades internacionales.